
Era un día vulgar, y era la hora
del velamen y el mar y las estelas...
y emocionada resonó en la prora
la romería de las carabelas...
De Palos de Moguer, la raza grávida
se hurtó al estero del verdoso fango
y las viejas campanas de la Rábida
aturdieron la ruta de Cipango...
del velamen y el mar y las estelas...
y emocionada resonó en la prora
la romería de las carabelas...
De Palos de Moguer, la raza grávida
se hurtó al estero del verdoso fango
y las viejas campanas de la Rábida
aturdieron la ruta de Cipango...