
Miradlo qué arrogante se avanza a la trinchera,
con paso redoblado al ruido de tambor,
miradlo cómo avanza flameando la bandera,
el iris de Colombia, el manto tricolor.
Miradlo, qué sereno, su paso no detiene,
ni el ¡ay! del moribundo, ni el trueno del cañón!
Su paso es firme y fuerte, ya no hay quien lo refrene,
es ímpetu sagrado de heroico corazón!
con paso redoblado al ruido de tambor,
miradlo cómo avanza flameando la bandera,
el iris de Colombia, el manto tricolor.
Miradlo, qué sereno, su paso no detiene,
ni el ¡ay! del moribundo, ni el trueno del cañón!
Su paso es firme y fuerte, ya no hay quien lo refrene,
es ímpetu sagrado de heroico corazón!